Días atrás escribí una nota sobre la tendencia de las bebidas de baja graduación o directamente sin alcohol para diario La Nación. El foco estuvo en el vino, que recién ahora logra descular cómo hacer exponentes sin alcohol que parezcan vino y sean disfrutables, mientras que la cerveza quedó en segundo plano. Pero hay mucho que contar en torno a la birra 0.0, así que a modo de spin off metámosnos en este tema.
Lo primero que hay que decir es que, siguiendo lo que es una indudable tendencia global, la cerveza 0.0 se está haciendo un lugar relevante en el día a día de los argentinos. Estadísticas locales aportadas por el gigante cervecero CCU muestra que casi uno de cada tres consumidores de cerveza (el 28%) bebió al menos una cerveza sin alcohol en los últimos 30 días.
Quienes motorizan el avance de la cerveza sin alcohol son los jóvenes: “el 75% de los jóvenes argentinos afirma que desea reducir su consumo de alcohol, y 6 de cada 10 personas de entre 18 y 25 años consideran atractivas las opciones con bajo o nulo contenido alcohólico”, comentó Matias Canzani, Gerente de Marketing para Cervezas en CCU.

Para Eugenio “Cucu” Raffo, VP de Marketing de Cervecería y Maltería Quilmes, el avance de las cervezas 0.0 se sostiene en el hecho de que los actuales exponentes saben recrear tanto el sabor como la textura de una cerveza convencional. “Hoy el mito de que la cerveza sin alcohol no es cerveza está desterrado -asegura-. La gente comprobó que el sabor, el aroma, el cuerpo es igual al de sus cervezas preferidas. Así, las cervezas sin alcohol permiten a los fanáticos de la cerveza disfrutar de su bebida favorita en momentos en los que no desean consumir alcohol, sin perder la experiencia que ofrece una buena cerveza”.
Más allá de su actual buena factura, la cerveza sin alcohol crece impulsado por diversos factores. Y uno para nada despreciable es la vigencia de límites de alcoholemia cada vez más estrictos, con distritos de peso como la provincia de Buenos Aires en donde el límite es cero. En ese punto es que hacen foco campañas como la de Heineken 0.0, con su spot televisivo donde aparece un policía de tránsito.
Low-Calories
Otro aspecto que suma -y que se verifica en todas las categorías de bebidas sin alcohol- es la asociación menos alcohol-menos calorías. Y si bien en muchas ocasiones la reducción de graduación se compensa con más azúcar, este no es necesariamente el caso en la cerveza: “Heineken 0.0 se posiciona como una opción más liviana dentro del mercado -advierte Canzani-. Con solo 21 kcal cada 100ml, contiene la mitad de las calorías de otras cervezas sin alcohol y menos que muchas bebidas azucaradas. Además, no tiene azúcar añadida ni aditivos artificiales, lo que la convierte en una alternativa más natural y equilibrada. Mientras que una gaseosa contiene 10,6 g de azúcar por cada 100 ml, Heineken 0.0 tiene solo 1,3 g, cumpliendo con las regulaciones europeas que la consideran baja en azúcar”.

“Hoy las cervezas sin alcohol ofrecen una gran opción para aquellos momentos en los que las personas prefieren evitar el alcohol, pero siguen buscando la experiencia social y el sabor que les ofrece una cerveza”, agrega Raffo. Y eso se verifica en las cifras del mercado argentino: “Venimos de un 2024 muy bueno para la cerveza sin alcohol, consolidando la categoría con nuestras tres marcas (Quilmes 0,0%, Stella Artois y Corona), con un crecimiento del 45% entre 2023 y 2023. En este sentido, para 2025 apuntamos a un crecimiento del segmento cercano a 40%“.
El otro gran jugador de este mercado c0oincide en lo positivo de sus números: “Actualmente, Heineken 0.0 representa el 3% de las ventas totales de Heineken en Argentina, y el objetivo es seguir creciendo para alcanzar niveles similares a los de los otros países”, precisa Canzani.
¿Cuál es un horizonte posible? En España, por ejemplo, la cerveza 0.0 representa ya el 14% del mercado de la birra. Y sigue en crecimiento. Según estimaciones de la agencia especializada en bebidas IWSR, a nivel global la cerveza sin alcohol crecerá un 2% anual entre 2023 y 2027.

“El mercado de cervezas sin alcohol en Argentina ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años -señala Canzani-. En 2023, la categoría representaba el 0,3% del total de ventas de cerveza en el país. Para 2024, esa participación creció al 1,3%, lo que indica un incremento significativo en un segmento que aún es emergente”.
Raffo agrega: “Está claro que hay una gran oportunidad de crecimiento, no sólo porque existen ejemplos concretos de otros mercados en los que el desarrollo de la categoría sin alcohol es una realidad, sino también porque el paladar argentino es cada vez más afín al sabor de la cerveza”.
Sin embargo, hay obstáculos que aun hoy siguen poniendo palos en la rueda del avance de las bebidas sin alcohol. “Aún existen barreras sociales y estigmas en torno a su consumo”, advierte Canzani, y se explica: “Un 21% de los jóvenes de 18 a 26 años ha ocultado su elección de una cerveza sin alcohol debido a presiones sociales, mientras que más de un tercio ha sentido presión para consumir alcohol en situaciones sociales”.
Todavía hay un camino a recorrer.