Otronia cerró el 2025 con varias novedades. Vamos a por una de ellas: un gran blanco que demuestra la personalidad de ese inhóspito y único terroir patagónico. Se trata de un Riesling que se suma a la línea insignia, la que lleva el nombre de la bodega. Un vino de enorme potencial de guarda, pero que ahora mismo en su llegada a la calla está perfecto para beber.
Recordemos un poco de dónde viene este vino: Sarmiento, en el extremo sur de la provincia de Chubut, casi al límite con Santa Cruz (en el paralelo 45’33). Un terroir signado por un clima desafiante y no solo por sus extremas temperaturas, que pueden alcanzar los 20° bajo cero, sino por el viento que llega a soplar a 100 km/h. Allí se encuentra plantadas 50 hectáreas que producen algunos de los vinos más interesantes de la Argentina.
Hecha la introducción, vamos al flamante Otronia Riesling 2023. Vino de color amarillo pajizo, de baja intensidad de color, ofrece aromas sutiles a pera, durazno blanco y limón, sobre un fondo mineral. Hay mucho contrastre con su boca, de mucha expresividad y, además, bastante volumen. Combina una nota delicada de miel con manzanas verdes y damasco. De final largo.
El equilibrio y punto central de este vino es su acidez súper tensa, potente, que compensa el volumen y lo vuelve jugoso y súper gastronómico. Además, augura muchos años de guarda. Graduación alcohólica: 12,6%.