MENDOZA.- En una semana de clima muy poco mendocino -con lluvias interminables que reflejan la llegada de El Niño a la región-, Cheval Des Andes presentó su cosecha 2023 en un evento en el que abrió las puertas de su flamante bodega construida dentro de su finca de Las Compuertas.
La añada 2023 nace de un clima completamente diferente al de estos días: cálido y seco, Y el resultado es un vino tinto algo más expresivo que la media de este blend, pero que por sobre todas las cosas llega listo para beber (no hay que esperar tanto como en añadas más frías o cuando menos no tan cálidas).
“El tipo de viticultura que practicamos nos permite guardar la identidad del clima sin hacer una caricatura del lugar. La 2023 es una añada cálida, pero sinónimo de frescura y gran expresión aromática; un vino accesible y fácil de tomar”, comentaron desde el equipo técnico liderado por el enólogo francés Pierre Polbos.
Cheval Des Andes 2023 sigue el camino abierto años atrás, que apuesta por un bivarietal que combina Malbec y Cabernet Sauvignon, provenientes de las fincas propias de Las Compuertas y Paraje Altamira, con mayor proporción del Cabernet (en este caso 57% versus 40% de nuestra cepa insignia). Esta es la última añada que conserva una pizca de Petit Verdot (3%), ya que la variedad posteriormente fue reemplazada en la finca.
La nueva cosecha conserva frescura a pesar del clima bastante poco amable de 2023 (temperaturas inusualmente elevadas, escasas precipitaciones y heladas tardías a finales de octubre de 2022). Se separa de las cosechas 2022 y 2021 por su mayor intensidad aromática, que combina notas de frutas rojas, flores (violetas), especias y por sobre un notable costado herbal. En boca mantiene la elegancia característica, taninos finos y maduros, con un final largo. Hay buen potencial de guarda, quizás no tan alto como en las añadas precedentes. El tiempo dirá.
La nueva bodega
El lanzamiento de la cosecha 2023 coincidió con la inauguración de la nueva bodega de Cheval Des Andes, que se encuentra dentro de la finca de Las Compuertas. Diseñada por el mismo arquitecto detrás de la hermana Cheval Blanc de Saint-Émilion (Francia), el edificio se integra al paisaje a través del cruce de dos arcos, coronados por un techo verde, en cuyo interior se realizan todos los procedimientos de elaboración y guarda.
La bodega estará abierta al público en fecha aún no precisada, solo a través de visitas con reserva para pequeños grupos. La contraparte gastronómica que acompañará la experiencia se desarrollará en el ya conocido deck de la bodega, que actualmente atraviesa cambios en su infraestructura.