Núñez va camino de ser un nuevo polo gastronómico, ideal para los que en zona norte no encuentran lugares con onda y, también, para todos los porteños que quieron escaparle a los barrios ya explotados, como Palermo, Devoto o Villa Crespo. En torno a la avenida Crisólogo Larralde, entre Libertador y Cabildo, se multiplican las propuestas interesantes, que tienen a Ness o a Cuarta Pared como sus pioneros. Ahora se suma Garabato Bistró.
Sobre O’Higgins se encuentra este pequeño restaurante conducido por la dupla Clara Corso y Lucas Canga, que rescató el local que hasta el año pasado ocupaba Baja América, para crear un ambiente confortable, cuidado hasta en el más mínimo detalle (mesas con impecables manteles blancos, bien iluminadas, vajilla de Volf). Hay unas pocas mesas en la vereda, una barra ubicada en el ventanal, mirando a la calle, y un salón cómodo, que recrea la estética y el concepto de un bistró.
La carta, acotada, propone una serie de snacks y entradas pensados para poner al centro de la mesa y compartir. Un esquema de 2 a 3 entradas y un principal acompañado de una guarnición funciona perfecto para dos. Por citar algunas entradas imperdibles: el ceviche de pesca de pesca blanca, con boniato, maíz y ajo blanco; la empanada ahumada rellena de pollo a la portuguesa y emulsión de morrón; o el tartar con briseé de oregano.
En los principales se destaca por originalidad y sabor el matambrito de cerdo a la parrilla con mejillones y crema de nduja y cointreau; o la Remy Pasta: ratatouille, triangolini de ricota, parmesano y menta. Hay tres guarniciones para acompañar: papas fritas, ensalada de verdes y ensalada de zucchini (esta es un plato en sí misma, y lleva strachiatella, sésano y miel fermentada de ajo).
El apartado de los postres incluye su tarta flanta de dulce d eleche y whisky, acompañada de un bruleado de helado de crema americana, un sambayón con cerezas en almíbar y un sorbet de maracuyá, lemongrass y hierbas, entre otras.
La carta de vinos es muy razonable, con opciones para distintos gustos (clásicos, modernos), con buena amplitud de precio y variedad para elegir.
Vale tener presente que las reservas abren cada quince días y vuelan. Una opción es tener paciencia y llegar para ver si se desocupa mesa ya sobre el cierre.