Ciertas regiones de Estados Unidos, como Napa Vallaey, han gozado históricamente de la reputación de imponer precios elevados por sus vinos. Sin embargo, el último informe anual de envíos directos al consumidor elaborado por Sovos revela que la tendencia alcista se extiende a todo el país. En 2025, el precio promedio por botella enviada aumentó un 11%, alcanzando un récord de US$56,78.
Los meses de octubre, noviembre y diciembre marcaron los picos más pronunciados, con incrementos interanuales del 14%, 15% y 19% respectivamente. Octubre fue el mes más crítico: el precio medio superó los US$70 por botella, antes de retroceder levemente en los dos meses siguientes.
La región de Napa volvió a ser protagonista. Allí, el precio promedio por botella enviada rozó los US$100 (US$99,97), un 9% más que en 2024. “Las bodegas de Napa están en trayectoria de superar los US$100 por botella”, señala Sovos. En contraste, las otras seis regiones analizadas apenas alcanzaron un promedio de US$39,80.
El informe advierte sobre la estrategia seguida por el denominado “resto de California” (excluyendo Sonoma y la Costa Central). En 2025, las bodegas de esta zona elevaron sus precios un 19% interanual, hasta un promedio de US$34,38. La consecuencia fue inmediata: el volumen de envíos se desplomó un 32%.
El caso más extremo fue el del Cabernet Sauvignon, cuyos precios se dispararon un 53%, mientras el volumen caía un 26%. Aunque el valor total de las ventas creció un 14%, Sovos concluye que la región perdió la capacidad de amortiguar la caída en la demanda, algo que había logrado en años anteriores.
Oregon mostró un comportamiento más prudente. El precio promedio por botella apenas subió un 2%, hasta US$53,08. Sin embargo, el Pinot Noir, que representa más de la mitad de los envíos del estado, se comercializó a un promedio superior: US$62,53. Según Sovos, “la atracción del Pinot Noir de Oregon podría ofrecer un grado de resiliencia en un mercado excepcionalmente difícil”.