Las cifras difundidas por The Drinks Businness revelan que el volumen de exportación de Champagne ha alcanzado su nivel más bajo de los últimos veinte años (con excepción del atípico 2020, cuando la primera ola de confinamientos por la pandemia redujo los envíos a 254 millones de botellas, frente a casi 300 millones el año anterior). En 2025 se despacharon 266 millones de botellas, 5 millones menos que en 2024, lo que representa una caída del 2%.
El retroceso registrado en 2025 —tercer año consecutivo de caída desde el pico pospandemia de 326 millones de botellas en 2022— responde a múltiples factores. Entre ellos, el impacto negativo de las tensiones geopolíticas, la tendencia global hacia un consumo más moderado y, en el plano económico, la merma de ingresos disponibles. A ello se suma el encarecimiento del Champagne, que ha limitado su accesibilidad, pese a las recientes campañas de descuentos en mercados clave como el Reino Unido.
El descenso más pronunciado se produjo en Francia, principal mercado de destino, donde las expediciones se redujeron en casi 4 millones de botellas: de 118,2 millones en 2024 a 114 millones en 2025. En paralelo, las exportaciones retrocedieron levemente, con una baja de 1,2 millones de botellas, pasando de 153,2 millones en 2024 a 152 millones el año pasado.
Aunque aún no se dispone de un desglose más detallado por mercados, los presidentes del Comité Champagne consideraron “aceptable” el desempeño global en 2025, teniendo en cuenta un contexto internacional marcado por conflictos armados y guerras comerciales.