Hallazgo arqueológico: descubren restos de un licor de 2.300 años en China

Es el líquido mejor conservado de la época reportado hasta la fecha

Arqueólogos de la región autónoma Hui de Ningxia, en el noroeste de China, han descubierto restos de una bebida alcohólica de cereales con más de 2.300 años de antigüedad, aportando nuevas claves sobre las prácticas de elaboración de los pueblos Qin durante el Periodo de los Estados Combatientes (475–221 a.C.).

El hallazgo, realizado en el cementerio de Shanjibao en la ciudad de Guyan, constituye el relicto líquido mejor conservado de la época reportado hasta la fecha, según un estudio publicado en la edición de junio del Journal of Archaeological Science: Reports.

Los investigadores extrajeron 3.740 ml de líquido de un recipiente de bronce con boca en forma de ajo —un diseño típico de la era Qin— antes de someterlo a análisis científicos que confirmaron su origen. El trabajo fue liderado por el Instituto de Reliquias Culturales y Arqueología de Ningxia junto con la Escuela de Patrimonio Cultural de la Universidad del Noroeste.

Técnicas avanzadas de fermentación

El análisis reveló perfiles de sabor, ácidos orgánicos, almidones, fitolitos y levaduras, lo que permitió identificar los ingredientes y técnicas de elaboración. Los resultados muestran que los Qin ya dominaban el uso de iniciadores de fermentación a base de granos, capaces de provocar simultáneamente la sacarificación y la fermentación, evidencia de un conocimiento técnico sofisticado para la época.

En el marco del proyecto se excavaron 183 tumbas, de las cuales 179 pertenecían a los Qin. La botella de bronce provenía de la tumba M39 y estaba sellada con barro orgánico y revestida internamente con tejidos, un sistema de conservación que explica cómo el licor sobrevivió intacto más de dos milenios.

Los investigadores abrieron el sello con bisturí y pinzas, extrayendo un líquido pálido, claro y de tono azul verdoso.

Una ventana al pasado

Este hallazgo no solo aporta información sobre las prácticas funerarias y culturales de los Qin, sino que también ofrece una mirada única a la evolución de la tecnología cervecera en la antigua China, reforzando la idea de que la producción de bebidas alcohólicas formaba parte esencial de la vida social y ritual en la región.