La cocina de Estancia Vigil Buenos Aires, el proyecto enoturístico de Alejandro Vigil en Los Cardales, inicia una nueva etapa con la incorporación de platos que ponen el foco en el terroir, los productos locales y la estacionalidad. La renovación lleva la firma del chef Diego Irato, quien suma nuevas creaciones tanto al tradicional menú de tres pasos como a una inédita propuesta disponible al mediodía.
La actualización gastronómica busca profundizar el concepto que distingue al Universo Vigil, trasladando al plato la misma filosofía que históricamente se aplicó al vino: respetar el origen de las materias primas y destacar la identidad de cada producto.
Entre las novedades del Menú Bodega de tres pasos aparecen preparaciones que exploran sabores de distintas regiones argentinas. Se destacan las empanadas de surubí con emulsión de pimientos y lemongrass, los buñuelos de dorado y puerro asado, el pacú al hierro con hojas de temporada y ratatouille de vegetales, y la girandola de carbón activo rellena de zapallo asado, nuez pecán y queso raclette.
La propuesta dulce también suma nuevas opciones, entre ellas el parfait de miel del Delta con garrapiñada de nuez pecán y peras osmotizadas y el doble sambayón de pera Grau, que combina una versión clásica con helado elaborado a partir de la misma fruta.
A partir de noviembre, de miércoles a viernes al mediodía, Estancia Vigil incorporará además una Carta Tasting, integrada por platos que podrán pedirse de manera individual.
Entre las propuestas se encuentran el huevo a 65°C con portobello, vegetales al beurre blanc, alioli y brioche, los culurgiones de papa y puerro con langostino curado estilo gravlax y el vacío cocinado al vacío con cremoso de papas trufado, demi-glace de hongos y masa philo crocante.
Para el cierre, la carta ofrecerá clásicos reinterpretados como el flan casero de dulce de leche con nuez pecán garrapiñada y un cremoso de chocolate al 80% con mango en dos texturas.
Según explicó Diego Irato, la propuesta mantiene como eje conceptual la identidad de Casa Vigil, aunque con una mirada más cercana a los productores de la región.
La cocina incorpora cada vez más ingredientes provenientes de productores locales y profundiza una filosofía vinculada al kilómetro cero, en un trabajo desarrollado junto a Alejandro Vigil e Iván Azar, chef de Casa Vigil Mendoza.
El menú de tres pasos tiene un valor de $110.000 e incluye agua y cafetería Nespresso. A la experiencia se suman distintas opciones de maridaje seleccionadas por Alejandro Vigil, con etiquetas de El Enemigo, Gran Enemigo y Single Vineyards.
Ubicada en Los Cardales, a unos 60 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Estancia Vigil reúne restaurante, bodega, mercado gourmet y centro de eventos, con una propuesta que busca trasladar al entorno bonaerense el espíritu y la identidad que caracterizan a los proyectos mendocinos del reconocido enólogo argentino.