Barra Chalaca abre una nueva sucursal en San Telmo

El cuarto local de la marca en el país funciona en Caseros 467

Barra Chalaca continúa su expansión en Buenos Aires con la apertura de una nueva sucursal en el polo gastronómico de avenida Caseros (en el número 467), en el límite entre San Telmo y Barracas. Es el cuarto local de la marca en el país y del más reciente paso de un proyecto que acerca la cocina popular peruana a través de un formato descontracturado y accesible, inspirado en las tradicionales barras cebicheras del Puerto del Callao.

Sobre la vereda, una amplia disposición de mesas y sillas suma alrededor de 30 cubiertos al aire libre, mientras que el interior ofrece capacidad para más de 70 comensales distribuidos en cinco salones conectados entre sí por amplios arcos.

La carta, a cargo del chef Daniel Llasaca, combina los clásicos más reconocidos de la cocina peruana con algunas incorporaciones exclusivas para esta sucursal. Entre ellas sobresale el Patacón de Mar , elaborado con plátano frito y tartar de trucha con mayonesa acebichada al ají limo; el Tiradito Chalaco, que combina pesca fresca del día con una crema de rocoto y una terminación de choclo peruano, ají limo y cilantro, y la Pesca a la Meunier Limeña, acompañada de puré de papas y arroz con choclo. También se luce Nuestro Clásico Arroz con Mariscos , preparado con arroz cremoso salteado en wok en fondo de berberechos y vegetales, al que se incorporan mariscos salteados aparte y una fresca criolla de palta y cebolla morada.

La propuesta también reúne algunos de los platos más representativos de Barra Chalaca, como los cebiches Chalaquito, con mariscos picados, chicharrón y tortitas de choclo; Chalaco, con pesca fresca en leche de tigre; Mixto , con pesca y mariscos al rocoto; Del Puerto, con pesca, chicharrón y tortitas de choclo, y La Punta, en leche de tigre cremosa con palta, oliva y alcaparras. Entre las causas se destacan la Casera, con atún, cebollita, palta y huevo; la Nikkei, con trucha; la Limeña, de pollo, apio, palta y huevo; la Ochentera, con langostinos y salsa golf, y la Acebichada , coronada con cebiche cremoso, chifles, choclo y boniato.

La carta ofrece una selección de vinos, además de cervezas y clásicos peruanos como el Pisco Sour y el Chilcano, y otros sin alcohol, como la chicha morada. El recorrido concluye con dos postres tradicionales: el Suspiro Limeño y la torta de chocolate de bizcochuelo húmedo.