La maison suiza de relojería de lujo vuelve a transformar el verano mediterráneo en escenario de innovación. Desde 2017, Hublot ha convertido la temporada en un ritual creativo bajo el concepto Hublot Summer, donde cada lanzamiento se convierte en experiencia. Este año, la protagonista es la cerámica en tonos pastel, que reafirma el liderazgo de la firma en el dominio de materiales de vanguardia.
La colección se centra en dos modelos Big Bang Summer, idénticos en diseño y esfera pero distintos en mecánica:
- Cronógrafo flyback Unico de manufactura propia (42 mm), edición limitada de 200 piezas, con caja en cerámica rosa y verde menta, bisel azul cielo y esfera en tonos mate que evocan la luz mediterránea.
- Tourbillon automático de manufactura propia (44 mm), limitado a 10 piezas, con esfera de zafiro rosa transparente que revela la arquitectura del movimiento y amplifica la sensación de profundidad y transparencia.
Ambos se acompañan de correas intercambiables en azul cielo, verde menta y rosa, todas en caucho con forro blanco y sistema One-Click.
En paralelo, Hublot presenta tres piezas monocromáticas en tonos melocotón, menta y azul petróleo, con estética más delicada y desenfadada. Por primera vez, el Big Bang de 33 mm se ofrece sin diamantes, intensificando la pureza del color en una propuesta monocromática que abarca esfera, caja, bisel y correa.
La línea se completa con el Big Bang Titanium Peach Ceramic de 42 mm, impulsado por el cronógrafo flyback Unico y con caja de titanio resistente al agua hasta 100 metros. El tono melocotón domina bisel, esfera esqueletizada, agujas y correa.
Con tonos suaves pero presencia marcada, estas piezas están diseñadas para acompañar cada movimiento del verano: de la playa al atardecer, del día a la noche. Una colección que celebra la alegría estacional y reafirma la audacia estética y técnica de Hublot.