El ex número uno del tenis mundial, Rafael Nadal, dio un nuevo paso en su carrera tras el retiro al presentar El Tenista, su primer vino, elaborado junto al grupo español Gil Family Estates. La etiqueta nace de un proyecto de recuperación de un histórico viñedo en la región de Jumilla, en el sureste de España.
La iniciativa surge de la relación de amistad que Nadal mantiene desde hace años con la familia Gil. El vínculo comenzó luego de que el extenista mencionara su afición por los vinos de Bodegas El Nido en una entrevista de 2021, relación que con el tiempo evolucionó hacia una asociación vitivinícola.
El vino está elaborado con 100% Monastrell orgánico, proveniente de viñedos sin injertar de más de 50 años de antigüedad. Las parcelas se encuentran a 750 metros sobre el nivel del mar, en una zona caracterizada por la influencia de las brisas mediterráneas y un microclima particular que favorece la frescura y la concentración de la fruta.
Tras dejar la competencia profesional, Nadal participó activamente en la recuperación de la finca Dominio del Liftado, trabajando junto a Bartolomé Abellán, enólogo principal de Gil Family Estates. Según el productor, el vino expresa el carácter del terruño con notas de frutas negras, matices de monte bajo mediterráneo y una marcada frescura.
La primera partida de El Tenista será de producción limitada y llegará inicialmente al mercado británico de la mano del distribuidor Boutinot, con un precio estimado de 58 libras esterlinas por botella.
Con este lanzamiento, Nadal se suma a la creciente lista de figuras del tenis que han incursionado en el negocio de las bebidas, entre ellas Roger Federer, Serena Williams y la familia de Novak Djokovic.