En septiembre, el Papa León XIV inauguró oficialmente Borgo Laudato Si, un emprendimiento agrícola sustentable de 22 hectáreas ubicado dentro de los jardines de la residencia veraniega pontificia en Castel Gandolfo, Lacio. El proyecto incluye un viñedo orgánico de dos hectáreas, plantado exclusivamente con Cabernet Sauvignon.
Esta semana se anunció que la primera cosecha del viñedo produjo 5.000 botellas de vino. El propio Pontífice visitó el lugar para bendecir la producción y levantar una copa en honor a la ocasión. La expectativa es que en los próximos años la producción anual alcance los 15.000 litros, equivalentes a unas 20.000 botellas de 75 cl.
El eje de Borgo Laudato Si está puesto en la agricultura orgánica y regenerativa. El predio cuenta con sistemas de riego inteligente que, mediante inteligencia artificial, administran únicamente el agua necesaria para evitar desperdicios. Además del vino, allí se producen aceite de oliva, infusiones y quesos, que se comercializan directamente al público visitante (en su mayoría grupos escolares).
La Universidad de Udine, en Friuli, colaboró en el diseño del viñedo para hacerlo resistente a plagas y enfermedades, reduciendo así el uso de pesticidas. “Toda la producción se integra en un sistema de cadena corta, muy por debajo del tradicional kilómetro cero”, explicó el director del proyecto, el cardenal Fabio Baggio.
Inclusión social en la viña papal
El viñedo papal cuenta con unas 8.000 plantas, cuidadas y cosechadas por trabajadores refugiados dentro de un programa que capacita a migrantes y menores no acompañados en prácticas de agricultura sustentable, ganadería y hospitalidad. También se integran ex reclusos, con el objetivo de formar a más de 1.000 personas por año.
La vinificación está a cargo de Riccardo Cotarella, uno de los enólogos consultores más reconocidos de Italia. Los Cabernet Sauvignon se crían en barricas de roble y, según adelantó el cardenal Baggio al medio católico internacional Aleteia, se comercializarán dentro del Vaticano y se compartirán con los visitantes de Borgo Laudato Si.