Quién es el ganador del 2° Campeonato Mundial de la Pizza y la Empanada

Con 27 años, Jairo Ayrton Carrizo Peñaloza obtuvo un doble título

“Esto no es solo un trofeo, es la confirmación de que con trabajo y pasión se puede llegar a cualquier lado”, dijo Jairo Ayrton Carrizo Peñaloza, de 27 años, al consagrarse Campeón Mundial en el 2° Campeonato Mundial de la Pizza y la Empanada 2026 que se realizó en Hotelga. El día anterior ya había sido obtenido el título de Campeón Mundial de Pizza Argentina.

Jaime trabaja actualmente en la pizzería Mima, en Aráoz y Córdoba (Palermo). Llegó allí tras conocer en la 1ª edición del Campeonato Mundial conoció al pizzero Miguel Sánchez, hoy su socio y amigo. Su camino no fue fácil: Jairo creció en la villa 21-24, en Barracas. De chico juntaba cartón y latas en Moreno para no tener que pedirle dinero a su mamá, a los nueve años cortaba pasto con una bordeadora y años después, llegó a vivir en situación de calle junto a su familia.

Su vínculo con la pizza comenzó en Caballito, trabajando como repartidor y en la barra de una pizzería. Años después comenzó a trabajar en una pizzería de Pompeya, y fue allí donde decidió cursar la Carrera Profesional de Maestro Pizzero en la Asociación de Pizzerías y Casas de Empanadas de la República Argentina (Apyce).

En el 2° Campeonato Mundial de la Pizza y la Empanada Jairo fue por todo: compitió en 8 de las 12 categorías. Allí presentó una fugazzeta argentina con cebolla orgánica certificada y un blend de muzzarella de autoría propia, pimienta y orégano. En los ensayos previos, cada vez que le sobraba producto de las pruebas, se la regalaba a los autos que pasaban frente al local, contándoles que esa era la pizza que iba a presentar en el Mundial.

Tras ganador el campeonato, Jairo representará a la Argentina en el Campeonato de España de Pizzas Gourmet y en el Campeonato Mundial de la Pizza de Parma (Italia).

Campeona Mundial de la Empanada

El trofeo de Campeón de la Empanada quedó en manos de Graciela Caffa Lucero, de 32 años. Oriunda de Zapala, Neuquén, comenzó a los 5 años, pesando y mezcando los ingredientes cuando su madre y su abuela cocinaban. A los 12 se quedaba despierta hasta la madrugada viendo programas de cocina mientras toda la casa dormía, anotando cada receta en un cuaderno.

Con esas primeras empanadas y pastafloras ganó su propio dinero, y los sábados viajaba hasta la ruta a vender veinte docenas de empanadas con un cartel improvisado. Técnica superior en gastronomía con diez años de trayectoria profesional, Graciela cumple en diciembre nueve años en el Hotel Tower de Neuquén capital, donde trabaja en el restaurante AURA bajo la guía de su mentor, Sebastián Caliva, quien la impulsó a presentarse al Mundial tras haber sido nombrada embajadora de la gastronomía neuquina. 

Tuvo también su propio emprendimiento, MALUCA, en homenaje a las iniciales de su abuela y mayor inspiración: María Luisa Carrizo. Hoy sueña con abrir su primer local propio. Para el Mundial presentó dos recetas: una empanada regional con chivo neuquino -único alimento del país con denominación de origen-, piñones, ñaco y vino Pinot, cepa insignia de la provincia; y una versión reinventada de la clásica, con masa tradicional y relleno braseado en Malbec, con un toque ahumado, huevo y sin aceitunas.