Con motivo del Día Nacional de Francia, también conocido como el Día de la Bastilla, la asociación gastronómica Lucullus organiza una nueva edición de la Feria Francesa el sábado 11 y domingo 12 de julio en Plaza Francia, con entrada libre y gratuita.
Durante dos jornadas, el tradicional encuentro reunirá a panaderos, pasteleros, cocineros, productores y emprendedores franceses y francófonos radicados en Argentina, quienes compartirán con el público los sabores, productos y tradiciones que distinguen a la cocina gala. Panes, viennoiserie, quesos, embutidos, chocolates, macarons, éclairs, croissants y crepes serán parte de una amplia propuesta artesanal que permitirá degustar y adquirir especialidades de la comunidad de Lucullus.
Uno de los momentos más esperados será la realización en vivo de un Saint-Honoré de dos metros, el sábado 11 a las 13.30. Este ícono de la pastelería francesa —que combina hojaldre, pâte à choux, crema Chiboust y caramelo— será elaborado por primera vez en conjunto por los chefs de Lucullus, entre ellos Bruno Gillot (L’Épi Boulangerie), Mathieu Benoit (French Cookies), Daro Castro y Flor Mollo (Choux Éclair), Jimena Fuster (Estudio de Pastelería), Morgan Chauvel (Cocu Boulangerie) y Marcos Speroni (Morris Mousse). La creación simboliza el espíritu de colaboración y excelencia que caracteriza a la comunidad gastronómica francesa en Argentina.
La programación continuará el domingo 12 a las 13.30 con una clase magistral del chef pastelero Joaquín Pantuso, fundador de Jakarta y especialista en pastelería francesa. Tras formarse junto a referentes como Cédric Grolet y Antonio Bachour, Pantuso presentará una demostración dedicada a los trampantojos de fruta, piezas hiperrealistas que reproducen con sorprendente fidelidad la apariencia de distintas frutas y que hoy marcan tendencia en la alta pastelería contemporánea.
Además de las demostraciones culinarias, la feria ofrecerá música en vivo, actividades para toda la familia y un paseo por la cultura francesa a través de su gastronomía. Una cita que, año tras año, se consolida como un homenaje al patrimonio culinario y al savoir-faire de Francia en pleno corazón de la Recoleta.