Cómo es Brava, el restaurante que reemplaza a Sucre

Su foco está puesto en las carnes

El año pasado, el cierre del clásico restaurante Sucre dejó un hueco en el Bajo Belgrano. La posta no se demoró mucho y esta semana abrió sus puertas Brava (Sucre 676, Belgrano), con un restyling del espacio y un nuevo concepto que tiene eje a las carnes. Detrás de la carta se encuentran Alejandro Tarditti y Gonzalo Sacot, mientras que la cotidiana se rige por su chef ejecutivo José García.

Sin alterar la estructura del salón, con su cava central (ahora destinada a las carnes maduradas) y su imponente barra, Brava estrena nueva decoración que se nutre de los colores cálidos, con distintos elementos colgantes que no solo funcionan como ornamento sino que además delimitan distintos espacios.

Las carnes de Brava son cocidas con seis técnicas diferentes: punta de llama (fuego abierto), brasas, chapa, ahumador, cocción al gancho y horno de barro. Además, allí se emplean dos sistemas de maduración: Wet Age y Dry Age. La trazabilidad de las piezas corre por cuenta de la firma Muge, que seleccciona los animales. Incluso el salón cuenta con la sommelier de carnes Coni Moltedo, que ofrece a los comensales información sobre las características de cada pieza, las distintas técnicas de maduración y las recomendaciones de cocción según cada corte.

Ojo de bife Angus y Wagyu, bife de chorizo, entraña, flat iron, picanha, Denver BBQ, T-Bone, chuletones de vaca vieja Angus y Hereford, tomahawk, asado banderita, pulpón de vacío y el Osobuco Pie de Rey  son algunos de los cortes que ofrece la carta, con acompañamientos como papa plomo al horno de barro con queso de cabra y rúcula, espinacas gratinadas con cebollas asadas, parmesano y queso azul, tomates quemados con stracciatella, morrones asados con alcaparras y ajo, rúcula con parmesano, papas fritas de triple cocción con emulsión de morrones asados, cremoso de papa con aceite de trufas, papa al rescoldo con manteca provenzal y queso sardo estacionado y puré de boniato con praliné salado de maní y ralladura de limón.

Los postes, súper clásicos, como el flan con dulce de leche y crema, el panqueque caramelizado con dulce de leche, volcán de chocolate y de dulce de leche y arroz con leche, junto con dos creaciones de autor, cremoso de chocolate y flan de choclo.

La carta de vinos es súper completa, con etiquetas clásicas, junto con algunas curiosidades, y matchea muy bien con la propuesta de carnes. La coctelería apunta a los clásicos.

Brava abre de lunes a domingos, de 12 a 16, y de 19 a 24